No puedo alejarme ni siquiera un momento de aquella sensación, por días la había inhibido completamente… me había dedicado a mantenerme ocupada, a trabajar sin parar, a leer libros extensos, a procurar hacer silencio. A desaparecer sigilosa pero irremediablemente. Sin dar señales, sin pronunciar palabra, sin llamar la mínima atención… solo quería escapar de una vez de este montón de sentimientos que se entrelazaban el uno con el otro formando una gran jaula de la que ya nunca podría salir.
Sentí por un momento que todo estaba realmente bien, si bien, todavía pensaba al respecto ya podía evadir el tema por completo. Sin tener la necesidad de comentar como me sentía con alguien… solo quería estar ausente.
Pero no duro demasiado, luego volvió esa maldita sensación inexplicable, esa sensación incomoda y frustrante... creo que se llama dolor. Pero quiero evitar nombrarla de alguna manera, todavía tengo la esperanza de que cese de un momento a otro y quede en el olvido y ya nunca deba ponerle un nombre…
Se siente muy dentro, también podría decir que es angustia… tal vez también inestabilidad… y si resumimos todo esto, caeré en la cuenta de que I.A.D ha vuelto… así me llamaban antes, cierta persona especial que lamentablemente no volví a ver jamás y que creo necesitar hoy más que nunca. A ella y a sus barcos de papel en los días lluviosos… Inestabilidad angustia Dolor… o Celeste… como desees llamarme.
Creo que estoy un poco cansada… creo que cuando estoy bien, o mas bien, cuando voy mejorando siempre hay algo que vuelve a oprimir mi corazón. Contengo la ira, contengo la impotencia, contengo las palabras, contengo el dolor que me inflinge… y entonces debo dejar de decir, debo dejar de ver… Tengo que largarme de ahí en ese preciso momento… o cortar estrepitosamente la comunicación… para después simular que todo esta bien. Quiero estar bien, pero solo puedo simularlo, contenerme y sonreír… apretar las manos con fuerza, y cerrar el puño…tan fuerte que la piel parece querer cortarse… solo puedo ser una figura de cera que sonríe porque así la diseñaron. Simular… Resulta triste tener que simular ante su mirada, ante sus oídos atentos…
Después de un rato me di cuenta que no fue buena idea… Debería haberme quedado en mi madriguera para siempre… O hasta poder ser lo suficientemente fuerte…
Hoy quiero ser diferente, quiero tener la fuerza y las ganas suficientes para poder cambiar. Son años de lo mismo, de ser así como soy, con mis pros y contras, mis pensamientos raros, y mis sentimientos aun peores. Siempre tan sobreprotectora, siempre tan pendiente de los demás, siempre dando todo en lo absoluto. Pero no todos somos iguales, en eso tenes razón… siempre lo supe, pero a veces esperas que la gente sea un poco menos desconsiderada. Yo creo que no estoy tan equivocada en todo, básicamente me refiero al concepto de dar y recibir algo a cambio. No algo material, nada de intereses… hablo de respuestas rápidas, de preocupación, de menos YO y solamente YO… de no tener que ser siempre la que pregunta como estas, la que se toma el trabajo de ir al fin del mundo para caminar, de prestar un segundo de buena voluntad, por más que no sea un día precioso. Se trata de poner un poco de cada parte, y así poder manejar mejor los golpes y las patadas… porque si un día me decís estoy mal y yo te digo y yo estoy peor, porque me caí por la escalera, y encima mi mama me grito, y mi papa no me deja salir, y no tengo ganas de nada, estoy aburrida, y sola…etc., etc.… ahí dirías, ella solo piensa en lo que le pasa a ella siempre… y es mas importante, incluso hasta peor. No soy la única persona que piensa así, mas bien, el común de la gente piensa eso… y me parece que si somos tantos… no soy yo la equivocada en el asunto. Si todos nos paráramos y dijéramos, bueno yo soy así y nunca voy a cambiar, porque es así como vengo y me tenes que soportar… seria un desastre. Nadie pondría un poco de cada uno, de buena voluntad para convivir, para llevarse bien. Todos estaríamos cerrados en que esto es así porque yo lo digo, yo lo quiero, y punto final. Seria un mundo muy ego centrista. Para poder sobrevivir en una sociedad, hay que dar para recibir, y que la cadena siga y que el motor siga encendido. Hablando de dinero, de cosas materiales, y de sentimientos… es un ida y vuelta… si no hay vuelta, la cadena se rompe, y si un eslabón no sirve… debemos reemplazarlo.
Si vamos a partir de la premisa de que –Las cosas son así, no podes cambiar a los demás. Yo soy como soy, y no pretendo ser diferente bajo ningún aspecto-. Bueno entonces estamos ante una solución simple. -Quedate vos con tu forma de ser, con tu recibir sin dar o dando unas monedas… y sobreviví como puedas. Es obvio que podes, me parece que así venís viviendo… nunca te pusiste a pensar en eso ¿no?- Por suerte yo funciono relativamente bien en el mundo real, tengo un entorno que da y espera algo a cambio, y que va a estar ahí siempre. Tengo con quien contar en todas, pero curiosamente las personas que mas me llegan al corazón, suelen ser un poco diferentes. Pero el soportar, se vuelve un padecer, y llega un momento en que el eslabón se tuerce y no gira la cadena, se traba… y se termina. Que se termine no quiere decir que es un corte certero, solo quiere decir que es un intento de dar y recibir.
A lo que me refiero es que, si vamos a llevarnos bajo las reglas de tu forma de ser… y siempre lo primero va a ser eso… entonces voy a adecuarme a las cosas. Voy a ser como sos.
Sus ojos se posaron en los suyos por un momento, no pudo ver mas…
El silencio se apoderó de la habitación en un instante, no había mas… era todo.
Con esa fría facilidad podía derrumbar un imperio… y ¿Por qué?- me preguntaron. No lo se, fue mi respuesta…
No podíamos controlar la situación, porque su encanto atestado de maldad era implacable…
Ella y yo sabíamos de cuanto era capaz, pero ella trataba de disimularlo, de justificarlo… de minimizarlo un poco… para que duela menos quizás.
Siempre supe que sus intenciones no eran sanas… y vos también lo sabías, pero no importaba, nada era más importante. Pudiste haber perdido todo por un segundo de magia… ¿Magia?, la magia no existe… sí las ilusiones. Ella es tu ilusionista, y vos sos su público fiel…
Deberías saber que los actos de “Magia” o Ilusión, como prefieras, sólo duran un instante, y detrás de ellos hay muchas verdades por revelar. Verdades que rompen el encanto, y que a veces es mejor no saber. Por eso preferiste ignorarlas.
Se te iba de las manos, yo me iba de tus manos… y algo se rompía… y algo se rompió.
Las agujas del reloj tintinearon súbitamente… abrí los ojos. Me quede en silencio un momento, mire la ventana y supe que el día había comenzado.
Cerré los ojos nuevamente con la esperanza de volver a despertar, tal vez, a una realidad diferente… pero no sucedió. Sentí el dolor punzante en mi pecho, el ardor quemaba más. Mis ojos se empañaron, trague saliva y me dije a mi misma “no voy a llorar”, y no lo hice.
Puse los pies sobre el suelo frío y me puse en marcha como un zombi… viaje escuchando la música alta, leí, trabajé, reí, comí, soñé, divague, volví a dormir… y el dolor permanecía dentro…
Segura de que no te importaba, me deje caer… después de todo, estarías dispuesta a perderlo todo por ese segundo de magia… de ilusión.
Te dije entre dientes que te olvidaras de que existo… murmure un “no vuelvas a llamarme cuando te destroce”… mire hacia mi derecha con completa indignación, dolor, odio… apretando la mandíbula con fuerza… y me repetí “no voy a llorar”… y no lo hice. Te dedique un Chau certero y determinado… para mí era todo, el final de la historia, el The end de la novela más irónica de mi vida… era el fin.
Me acosté con el estómago revuelto y la cabeza hecha un desastre, me apreté el pecho con la mano intentando cerrar la herida… y me perdí en el mundo paralelo de mis sueños distintos.
Desperté otra vez con la sensación de dolor intenso, mire el techo y supe que tenía que llamarte… no entendía por que… no había explicación alguna. El dolor seguía ahí, la bronca, la desilusión,el rechazo… pero algo aún mas fuerte me hacia tapar las heridas con vendas débiles para poder ponerme de pie un segundo y decirte “puedo intentarlo”… aunque eso me cueste la poca integridad que me queda.
Por alguna razón, que aún no puedo descubrir tome coraje y marque tu número en mi celular, escribí un mensaje sin sentido y me perdí en el silencio.
Me respondiste a los diez minutos… así comenzaba todo.
Me dolía mucho hablarte y simular que todo estaba bien, que yo podía caminar derechita y sin complicaciones, me costaba decir tonterías para distraernos… sentía que sangraba y que el ardor me carcomía… pero podía resistirlo un poco más… estaba segura de que no debía dejarte sola…
Por la noche me dijiste que ibas a salir con este ser… mas unos cuentos parecidos. Trague saliva, apreté los labios, suspire y te conteste una pavada… dolor. “Ignoralo”, me repetí.
Las fuerzas se me acababan… por suerte ella vino a despertarme de mi nebulosa… me dio la mano, me abrazo tan fuerte como pudo y el bien se apoderó de mi. Pude sentirme un poco mejor…
Olvidé los mensajes y procure no molestarte en tu velada con ningún otro texto descolgado… ella me animó a no escribir, me reí tanto como pude sin pensar en el asunto… ella es de esas personas que se roban la razón de uno por unos instantes para trasmitir un poco de paz, de alegría… y bailamos entre risas y charlas bobas…
Estaba mejor, no quería que terminara.
De repente mi celular comenzó a sonar…
Eras vos…
Por inercia me metí en el baño y te llame… te escuche y se me achicharró el corazón, mi cerebro se congelo, y mis ojos se colapsaron en lagrimas… “no voy a llorar” me dije… y no lo hice.
Apreté los dientes y te dije ¿Qué? Después de escuchar claramente lo que había pasado… me lo repetiste desconsolada, tu voz eran lanzas que me atravesaban… tu respiración acelerada, tu pulso latiendo de lejos en el teléfono… vi tus lagrimas, tu dolor… lo sentí tanto… no podía decir nada.
En ese momento supe por que esa mañana tuve la necesidad de hablarte, aunque me había jurado dejarte fuera de mi vida la noche anterior.
Junte fuerzas de donde no tenía para ponerme en pie y darte la mano… no iba a dejarte caer, verte así… me destruía aún mas… se le sumo una dosis de locura al dolor que ya venía sintiendo… tener razón sabía más a derrota que a gloria. Sentirte llorar, había desactivado todos mis sentidos… estaba peor, pero por vos podía mantenerme de pie.
Algo se rompió… hacia días que eso se había roto… trato de ignorar que fue… yo no estoy bien… pero no puedo dejarte.
Pienso constantemente “no voy a llorar”… y no lo hago. Pero me arde, me quema… mi dolor y el tuyo en mis venas. Quiero abrazarte y guardarte en mis brazos, llorar… perderme por un momento en vos.
¿Por qué te siento tanto?...
Tengo tu dolor y el mío en la mochila, puedo cargarlos… puede que lo que se rompió no tenga arreglo… o si. Pero yo no puedo arreglarlo, es tu deber.
Todavía siento que no hubiera importado nada, si ese segundo de magia hubiera sido tuyo y no de alguien mas… eso duele.
Yo estoy de pie, yo miro al frente y puedo seguir… estaba ahí tirada y no me podia levantar mas… estaba ahí en silencio… sin derramar una sola lagrima… Estaba ahí inmutable, sin sentidos, sin ganas, sin nada mas que un profundo ardor…
Me desperte con su nombre resonando en mi cabeza, mis recuerdos ya impresos con su marca personal no podáin librarse… y por que escapar? Por el simple hecho de que tanto duele… Se que no soy facil, se que menos aun entendible, tengo unos razgos violentos de sentimientos tensos, y me pierdo en silencio… no quiero que lo sepan… no quiero que lo sepa mas.
No queria despegar, me costaba tanto… arañe mis sabanas y me empuje, Sali de mi habitación a duras penas… me dolia tanto… y me dije a mi misma que tenia que poner lo mejor de mi… Por su sonrisa quizas…
Hoy no estoy bien, ni ayer, ni antes de ayer… no tengo ganas de levantarme ni de mirar a mi alrededor… no tengo ganas de nada… pero Sonrisas, Carcajadas, Fuerza, Ganas… de esas inventadas… solo para variar… Solo para que nada se vea tan mal… porque hay que estudiar, hay que seguir bien, hay que sonreir, con ganas… pero es duro… no es facil no…
Yo se que me va a costar, mucho… pero tengo q poner lo mejor que tengo… Aunque…
Que pasa cuando vos queres regresar el tiempo atrás?... el tic tac imparable de las agujas del reloj te amenazan y se ríen advirtiendo que jamás van a volver un segundo antes de que ese colapso se diera… de que ese quiebre inevitable te raje las ganas de vivir, y una grieta un poco oscura se abra una vez más en ese estupido corazón tuyo…
A veces tenemos cerebros y corazones que gravan todo en DVD y luego lo reproducen una y otra vez, mostrando breves sonrisas, y carcajadas aún mas cortas, que se ven de lejos… que se ven borrosas… y que son extrañadas… necesarias como agua en el desierto.
Esos recuerdos no se van, no hay forma de despedirlos de la vida, son razones pérdidas de momentos exactos… en los que podías decir –ahora si creo que estoy feliz-. Convivimos con ellos, nos mentimos diciendo que los olvidamos, nos engañamos con risas truchas y llantos secos, de esos que se esconden debajo de almohadas por las noches… sólo para decir –Estoy vivo- y que alguien lo escuche y lo crea… por nosotros, para que la mentira se haga verdad… solo en la fantasía absurda… porque solemos tomar mas en cuenta lo que dice el otro que lo que nos susurramos en la intimidad.
De este tipo de cuentos, dichos, y hechos difusos suelen salir seres imaginarios, que completan un rompecabezas aún mas complejo… y entonces somos quienes quieren que seamos… somos la risa, la fuerza, las ganas, la garra, la fiesta de ese que un día se planto de rodillas a llorar sin descanso… y nos perdemos en el personaje, y nos creemos como siempre el cuento soñado… y entonces que?... un día de aquellos, en los que nada es como debería ser ese disfraz se cae sin aviso, la mascara pierde la magia y entonces caes al suelo, y el mar de lagrimas te ahoga en un silencio fortuito…
Y esperas… y el tic tac no deja de sonar, y esperas… una vez mas… y esa persona, la de las risas intensas, la de las palabras justas no llega… y te miras al espejo y te das cuenta que todo lo eras vos… para el resto… y el resto no se calza el disfraz para vos… entonces ya sin dejar de caer en la cuenta de que eso era solo un destello de vos… te dejas ir.
Para nuestra mala suerte, el tic tac no deja de aturdir nuestras ideas… el tiempo corre y nunca da espacio a nuestro cerebro perezoso, que piensa menos de lo que debería… y deja mas al corazón siniestro, que siente… y eso es lo que nos hace peligrar…
Sentir… el miedo de lo correcto y lo incorrecto, de las verdades y mentiras, de las lagrimas oscuras, de las sonrisas misteriosas, de los ojos brillantes, de la seriedad intensa… sentir es inevitable, tal como el detenimiento y retroceso del tiempo… y todo eso en conjunto hace los cambios, el mundo gira y no da vueltas en sentido contrario, las estaciones pasan y el otoño tiñe las hojas de anaranjado y marrón, algunas amarillas… el invierno cubre el cielo celeste de gris… la lluvia se lleva parte de lo que fue y nunca volverá a ser… la primavera revive el cantar de los pájaros, el color de las hojas, el brillante sol cálido… y el verano enciende el fuego, quema silencios, roba momentos… regala futuros… y nada deja de cambiar… y ya el mundo esta hastiado de tanto, que ya no le duele… que ya sabe que es así esto de vivir… tan inevitable como sentir…
Para nosotros, los débiles humanos, algo tontos y alborotados… lo de cambiar no es del todo bueno, nos abruma, nos deja tiesos, nos trae miedos, ilusiones, desilusiones, ideas, perdidas de tiempo, fracasos, triunfos… encuentros, desencuentros… con otros, y con nosotros mismos. El cambiar es parte del crecer, del aprender a ser… del elegir caminos, de probar, de ensayar y cometer errores… es simplemente parte… y no podemos evitarlo, como el paso del tiempo, como esto de ser sentimentalmente frágiles…
La percepción del mundo cambia a cada instante, los sentimientos son difusos a veces, la gravedad se pierde y nos vemos volando entre mundos diferentes, con fronteras poco claras, y entonces elegir lo que nos hace bien se complica… lo correcto y lo incorrecto amenaza… las reglas a veces no pueden ser rotas, por esa moral intrínseca de los seres humanos… pero algunas de ellas deberían…
Los cambios están atados a perdidas, de personas, de objetos, de sentimientos, de ideales… de momentos… son previos a futuros inciertos que nos dan un poco de vértigo… y también son parte… y no son sencillos, pero pueden ser modificados, superados, aceptados… todo puede ser más fácil si miramos a donde no solíamos ver… a veces no estamos tan solos, a veces no somos solo nosotros y el espejo, que nos refleja que esas dos personas tan diferentes somos solo nosotros mismos… arlequines de nuestra propia existencia… sentenciados a ser dos por los otros… y ninguno por nosotros mismos…
Quizás estas buscando demasiado, y tal vez hasta en lugares equivocados… a veces solo hay que dejarse ser… porque ser como viene uno a ser, en ese momento sin demasiados rodeos, a veces es un simple mapa de un tesoro que guardábamos en nadie sabe donde…
A veces también hay que mirar bien, esperar, sentir lo intenso por más triste que se vea ese sentimiento… y permitir que en esa oscuridad absoluta nuevas manos te tomen y te pierdan en un abrazo sinceramente arrullador… porque hay muchos que te ven, muchos que te toman en cuenta… muchos como yo que hoy piensan en vos.